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Lo que nuestras cámaras de vida silvestre nos están diciendo sobre Nosara

Agosto 2026. Por la Dr. Vanessa Bézy


Una de las cosas que más me gusta de las cámaras trampa es que nos muestran lo que sucede cuando no estamos mirando.


Antes de comenzar este estudio, yo escuchaba todo el tiempo historias de la gente de Nosara. Alguien había visto un felino silvestre cruzando la carretera de noche. Otra persona había visto un gato en su patio y se preguntaba si era un manigordo o un caucel. Incluso había historias de jaguares vistos en las montañas.


El problema era que casi siempre resultaba imposible saber con exactitud qué había visto cada persona. Los felinos silvestres pueden ser sorprendentemente difíciles de distinguir entre sí, incluso en fotografías y hasta para un ojo entrenado. Un vistazo rápido de noche hace que sea aún más difícil. ¿Era realmente un jaguar, o pudo haber sido un manigordo? ¿El gato manchado en el patio de alguien era un manigordo o un caucel? Las historias eran fascinantes, pero nos dejaban con más preguntas que respuestas.


Eso fue una de las cosas que hizo tan valiosas a las cámaras trampa. De repente podíamos documentar la vida silvestre sin depender de encuentros casuales o de la memoria de las personas. Podíamos confirmar qué especies estaban presentes, en qué lugares aparecían y, con el tiempo, empezar a entender cómo estaban usando el paisaje.


Podemos caminar todos los días por un pedazo de bosque y ver muy poco, mientras que ese mismo sendero se convierte en una verdadera autopista de vida silvestre después del anochecer. En los últimos años, las cámaras de WCA nos han dado miles de estos vistazos a la vida de los animales que comparten este paisaje con nosotros, y algunos de los resultados de verdad me han sorprendido.



Desde que comenzamos el monitoreo en el 2022, nuestras cámaras han registrado 69 especies de mamíferos, aves y reptiles. Uno de los hallazgos más interesantes tiene que ver con dónde estamos encontrando esa diversidad.


Para comparar los sitios de forma justa, usamos un método que toma en cuenta las diferencias en cuánto tiempo estuvo funcionando cada cámara. En otras palabras, nos preguntamos: si cada sitio se hubiera muestreado por igual, ¿cuánta diversidad de vida silvestre esperaríamos encontrar ahí?


Lo que encontramos fue sorprendente. Las áreas boscosas cercanas a zonas de desarrollo mostraron una diversidad mucho mayor que las propias zonas desarrolladas, y en algunos casos, niveles de diversidad comparables a los de áreas dentro del refugio.


Para mí, ese es un hallazgo realmente importante para Nosara.

Esto no significa que el desarrollo no tenga impacto sobre la vida silvestre. Significa que el bosque que queda dentro y alrededor de las zonas desarrolladas sigue siendo increíblemente valioso. La vida silvestre no reconoce los límites que nosotros trazamos entre un refugio protegido, un parque, un hotel o el patio de alguien. Si hay bosque, comida, agua y una forma de moverse con seguridad de un parche de hábitat a otro, los animales lo van a usar.


Una posible explicación es lo que los ecólogos llaman el "efecto de borde". Donde se encuentran dos tipos distintos de hábitat, las especies asociadas a ambos pueden coincidir en el mismo lugar, lo que a veces crea zonas especialmente diversas. No podemos afirmar con certeza que esto sea lo que está generando el patrón que vemos, pero lo que sí nos dejan claro nuestras cámaras es que los espacios boscosos que se entretejen por Nosara no son espacios vacíos ni sobrantes. Son hábitat de vida silvestre en pleno funcionamiento.



Los felinos silvestres lo demuestran con particular claridad.


Hemos registrado manigordos (ocelotes), caucel (margay), yaguarundíes y, por primera vez en nuestra área de estudio, un puma. Hasta ahora hemos logrado identificar al menos 16 manigordos y siete caucel individuales por los patrones únicos de su pelaje. Algunos de esos mismos individuos han aparecido en cámaras ubicadas a kilómetros de distancia entre sí; a un manigordo que hemos seguido lo hemos fotografiado en cinco lugares diferentes, en un área de aproximadamente cuatro kilómetros.


Eso cambia la forma en que pienso sobre una fotografía de cámara trampa. Ya no se trata solamente de decir: "Miren, aquí hay un manigordo". Con un monitoreo a largo plazo, podemos empezar a preguntarnos: ¿De dónde viene este individuo? ¿Hacia dónde va después? ¿Qué tiene que cruzar para llegar ahí?


Esas preguntas tienen implicaciones muy prácticas. Si un mismo animal se mueve entre varios parches de bosque, esos parches —y las conexiones entre ellos— importan. Con el tiempo, los datos de movimiento nos pueden ayudar a identificar posibles corredores biológicos y a entender dónde los pasos de fauna o los cruces viales podrían tener el mayor beneficio.


Esto también refuerza la importancia de la restauración. Hemos registrado felinos silvestres en tramos de la costa donde el bosque se ha restaurado en años relativamente recientes. Ver depredadores regresar y moverse a través de hábitat restaurado es un recordatorio poderoso de que la reforestación no se trata simplemente de sembrar árboles. Con suficiente tiempo y conectividad, esos árboles pueden volver a convertirse en hábitat funcional.


Eso es algo de lo que esta comunidad debería sentirse tremendamente orgullosa.



Pero las cámaras también nos están mostrando dónde queda trabajo por hacer.


Aproximadamente el 13% de todas las detecciones de las cámaras correspondieron a animales domésticos y no a vida silvestre. Perros y gatos aparecieron en múltiples estaciones y tipos de hábitat, incluyendo lugares que consideramos hábitat protegido de vida silvestre.


Ese traslape importa. Los animales domésticos pueden perseguir o matar vida silvestre, alterar su comportamiento normal, competir por recursos y transmitir enfermedades. Y estas interacciones también pueden ser peligrosas para nuestras propias mascotas. Un perro que se topa con un felino silvestre, una serpiente u otro animal salvaje no es una buena situación para ninguno de los dos.


Afortunadamente, esta es también un área donde las acciones individuales pueden marcar una diferencia real.


Mantener a los perros con correa cuando se camina cerca de áreas naturales, y mantener a las mascotas resguardadas de forma segura dentro de casa, especialmente de noche, reduce esas interacciones. Manejar de forma adecuada el compost, la basura y otros desechos de comida también importa. Dejar residuos orgánicos accesibles puede atraer a la vida silvestre hacia las casas y negocios, aumentando los encuentros con personas y con animales domésticos.



Para quienes vivimos aquí, creo que ese es, en el fondo, el mensaje más importante que nos dejan estas cámaras: la vida silvestre no está en otro lugar. La vida silvestre comparte este paisaje con nosotros.


El refugio es esencial, pero la conservación no termina en sus límites. Un manigordo que se mueve cuatro kilómetros no puede sobrevivir si desaparece cada parche de bosque entre las áreas protegidas. Un caucel no sabe si el árbol al que está subiendo está dentro de un refugio, un parque comunitario o la propiedad de alguien.


Eso significa que los árboles que conservamos, la vegetación nativa que restauramos, la forma en que manejamos a nuestras mascotas, los caminos que construimos y las conexiones que mantenemos entre los parches de bosque, todo eso forma parte de la conservación de la vida silvestre.


Las cámaras trampa nos dan una oportunidad poco común de ver ese paisaje oculto. Un bosque que a nosotros nos puede parecer un lote sin desarrollar quizás sea parte de la ruta nocturna de un animal. Un tramo de costa restaurado puede volver a convertirse en hábitat. Y el manigordo fotografiado en el patio de su casa podría ser el mismo animal fotografiado varios kilómetros más allá, unas semanas después.


Por eso importa el monitoreo a largo plazo. Una sola fotografía puede inspirarnos, pero años de fotografías empiezan a contar una historia. Nos muestran qué especies permanecen, cómo están usando este paisaje cada vez más desarrollado, dónde están surgiendo las presiones y, en última instancia, qué podemos hacer para ayudar a que Nosara siga conectada y silvestre.

 
 
 

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ASOCIACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DE LA VIDA SILVESTRE

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